Una firma estadounidense para quienes viven entre fronteras.
Muchos de nuestros clientes nacieron en otro país, hacen negocios en más de uno o están construyendo su vida aquí mientras la familia y los bienes siguen en el exterior.

Necesitan un abogado que conozca bien el derecho estadounidense y que, además, entienda de dónde vienen. Esa es la firma que quisimos construir.
Mantenemos la práctica centrada en los asuntos que conocemos a fondo. Eso nos permite responder sin rodeos, dar estimaciones realistas y acompañar cada caso desde la primera conversación hasta el último documento.
Cuatro principios de trabajo.
- I
Discreción
Lo que usted nos cuenta queda entre nosotros. La confidencialidad es un deber profesional y la asumimos como un compromiso personal.
- II
Claridad
Escribimos y hablamos con sencillez. Si un documento necesita un diccionario para entenderse, nuestro trabajo no está terminado.
- III
Diligencia
Los plazos legales rara vez se mueven. Nosotros los vigilamos para que usted no tenga que hacerlo.
- IV
Franqueza
Le damos nuestra opinión honesta, aunque el mejor consejo sea no seguir adelante.
Qué puede esperar.
- I
Un encargo por escrito
Antes de empezar recibe una carta de compromiso que detalla qué haremos, qué no haremos y quién se ocupa de cada paso.
- II
Honorarios acordados de antemano
Según el asunto trabajamos con tarifa fija, por hora o una combinación de ambas. Siempre se acuerda por escrito antes de comenzar.
- III
Información constante
Le avisamos cuando algo ocurre en su caso y también cuando no ocurre nada, para que nunca se quede con la duda.
Todo asunto empieza con una conversación.
Cuéntenos brevemente qué está pasando. Un abogado revisa cada consulta y le diremos si podemos ayudarle, y cómo.